1 De algún modo, el cine es el testimonio de un saber ancestral. Un saber de los cuerpos, de los pueblos, de las que no saben. Es un saber del que no sabe escribir, pero que sabe leer: un saber de los gestos. El saber de quien no sabe cómo supo, pero sabe. Un saber basado en la esperanza que llegará el día en que sabremos: un saber común. Quizá el saber del comunismo, el testimonio de haber sido una multitud. El cine es la memoria de los gestos, que nos exige una manera de leer lo que hacemos, en sentido colectivo. Para Weerasethakul, el cine es eso: un intento por dejar testimonio de lo que no sabemos. O más bien de lo que no sabemos cómo saber: pasan cosas que nos dejan en silencio y que no sabemos cómo reconocer. Como cuenta ese mito estructuralista: cuando llegaron las carabelas al Nuevo Mundo, los autóctonos no vieron absolutamente nada, porque no tenían el concepto de “carabela”, ni si quiera de “barco”. Ese mito, en otro sentido, nos dice que hay algo de la realidad que no se ex...